Planificar un viaje a Japón se tuerce cuando todo se trata como igual de urgente. LEGOLAND es el ejemplo más claro del caso contrario: casi con seguridad seguirá disponible cuando ya estén resueltos los sorteos y los recintos con hora.
Lo único que conviene decidir pronto es la fecha, porque cambiarla después tiene coste. Reservar tarde sale barato; cambiar de idea, no.


