La sala combina cocina vista, diseño sobrio, menús estacionales, champán y pastelería clásica. Es un ancla gastronómica del viaje, no una comida práctica entre visitas.
La cuestión más importante es la idoneidad: la web admite mayores de 13 años e indica que no puede adaptar peticiones dietéticas. Confírmalo antes de buscar mesa.

