No es un parque temático convencional. El museo conecta los primeros naipes de Nintendo con sus juguetes, consolas y videojuegos posteriores, y convierte parte de esa historia en actividades interactivas. Su acceso limitado hace que sea una reserva capaz de definir la ruta de muchos aficionados.
Conviene plantearlo como medio día en Uji, no encajarlo entre visitas lejanas de Kioto. La web oficial pide utilizar transporte público, comprueba la identidad del titular y separa la entrada del museo de la reserva opcional, ya en el recinto, del taller de Hanafuda.
